Capítulo 89
Nina se quedó en casa, no quiso salir, no quiso comer mucho, solo se quedó sentada en la cama de invitados mirando al vacío, procesando de lo que logré salvarla, Aunque tarde y eso siempre me pesaria.
Me senté a su lado y le tomé la mano.
—¿Quieres hablar?
Ella asintió lentamente, Luego me miró, con los ojos enrojecidos y llenos de lágrimas.
—Alguien nos traicionó, Mía —dijo con voz baja—. Alguien de la manada Sur… vendió la ubicación por dinero. Eso fue lo que permitió que mi padre nos encontrara.
Me quedé en silencio unos segundos, sabía que en la manada sur eran leales, pero allí se vivía mucha hambre y quise creer que fue alguien desesperado por dinero.
—¿Estás segura?
—Sí. Lo escuché decirlo a mi padre... No ese lobo no es nada mio ... Adrian —corrigio —Alguien pasó información por monedas, llegó allá, me hizo regresar a la fuerza Y luego… luego me obligó a casarme con Boris. No tuve opción.
Sus labios temblaban. La rabia se mezclaba con el miedo de lo que vivió, Me