Capítulo 76
—¡No voy a permitir que humilles mi nombre! —gritó Ares golpeando el brazo de la silla con el puño cerrado, sus ojos parecían saltar, su rabia lo consumía.
—¿Humillarte? ¿Por decir la verdad? ¡Mark no es tu hijo, Ares! ¡Y tú lo sabes! Acepte que lo dijeras por el riesgo que corría, pero ya no pasará.
—¿Que pensarán de mi? Que fui un idiota que reconoció un cachorro que no era suyo, además de ser un imbécil en silla de ruedas.
Intente calmarme, que entre los dos llegáramos a un acuer