Capítulo 75
Regresar a la manada Plata fue más difícil de lo que pensé.
El ambiente era tenso, todos a la expectativa de lo que estaba pasando, Todos nos miraban con respeto, sí… pero también con preocupación y lastima
Ares estaba en silla de ruedas, con el rostro enojado y los ojos fríos. Ya no quedaba nada del lobo amable que todos conocían, Ahora era otro, amargado, enojado con la vida.
Apenas cruzamos la puerta de la casa, gritó:
—¡¿Dónde está la maldita servidumbre?! ¡Limpien esto! ¡Soy un inválido pero no me faltarán al respeto!
Una joven entró corriendo, temblando, con una escoba en la mano. Ares la mirl con rabia
—¿Y tú qué haces aquí parada? ¡Muévete!
—¡Ares! —lo llamé, tomándole el brazo—. Tu no eres así, ellos no tienen la culpa.
Me ignoró.
Liliana apareció por la puerta del comedor, corrió y se arrodillo delante de él.
—Puedo ayudarte en lo que necesites, Preparé una habitación para ti en el primer piso, para que no tengas dificultades.
Pero antes de que terminara de hab