52 - Un dolor diferente.
Lo días transcurrían, como si nada hubiera pasado. Keila, parecía estar bien, pero en realidad, estaba cayendo en un abismo negro y solitario, donde la luz no filtraba. Su tristeza se iba intensificando; pero, no deseaba molestar a nadie con sus sentimientos.
Lorena tenía problemas con su relación, y ella, estaba sola sin nadie a quien pedir algún consejo; y la persona, que le había prometido estar, simplemente se fue, en su momento más vulnerable.
Para colmo de males, sus enemigos la rondaban