72 - No encontramos su cuerpo.
El sol filtraba sus cálidos rayos a través de las cortinas entreabiertas, iluminando la habitación del hospital con una tenue luminosidad. El hombre yacía en la cama, entre sábanas blancas que resaltaban su palidez. Los pitidos de los monitores y el suave murmullo del personal médico creaban un telón de fondo constante. De repente, sus ojos parpadearon lentamente, ajustándose a la realidad a medida que la consciencia regresaba.
Una figura borrosa se materializó al lado de la cama, una silueta m