35 - Otro viaje.
CAPÍTULO 35
Enzo, al enterarse de que Keila se sentía indispuesta, asumió que no querría salir, por lo que no si quiera se atrevió a molestarla. Estaba claro, de que no tenía la mínima idea de cómo actúa un novio, y estaba claro, de que Keila, lo entendía, o eso pensó él.
Camila ingresaba en su oficina, vestida con gran vestido color negro, tallado en su escultural cuerpo voluptuoso.
— ¿Estás listo, Enzo? — preguntó coqueta, esperando que la mirara, pero él nunca levantó la vista de su celular.