36 - Son unos idiotas.
Las horas pasaban, y cuando la hora de la salida llegó, Keila se encontró con la sorpresa de que Enzo, ya no se encontraba en la empresa. No recuerda haberlo visto salir, pero, al parecer cuando fue a comer algo.
Sacó su celular e intentó marcarle, pero la llamada llevaba directo al buzón, lo cual le pareció muy extraño. Intentó varias veces, hasta que se cansó y tomó la decisión de marcharse sin él.
» Se supone que hablaríamos. «Masculló en sus pensamientos, un poco molesta.
El comportamiento