Alan había dejado a su mujer e hija solas, la rabia lo dominaba, no podía creer que todo se estuviera saliendo de su control, ¿cómo termino así?, sabía la respuesta, pero aceptarla, lo enfermaba, confió en la persona incorrecta.
Desciende de su jet, encontrándose con su hermano y mejor amigo que no tienen buenas caras.
—¿Qué sucedió? —pregunto Alan con rabia acumulada.
—Propuso una rebelión, y la mayoría están de acuerdo con él.
—¡¡Es un maldito asesino y violador, aparte de que secuestra chi