Mundo ficciónIniciar sesiónKYLE LYNCH
No quiso que la volviera a cargar, insistió en que era suficientemente fuerte para caminar. La llevé al elevador y subimos al pent-house. En cuanto sus ojos encontraron a Lucy dormida en la enorme cama, se llenaron de nuevo de lágrimas, pero esta vez eran de felicidad.
—Sabía que aquí estaría sana y salva… —dijo en un susurro y giró hacia mí, levantando su rostro. Sus herid







