Mundo ficciónIniciar sesiónTINA WILLIAMS
Me aferré con ambas manos al volante y apreté los dientes. El auto chocó con la puerta del garaje, se detuvo por un momento, con el frente destrozado, pero el motor aún rugiendo. La puerta cedió, se levantó lo suficiente para que el auto escapara ante la mirada cargada de sorpresa de los guardias.
Seguí acelerando por el cam







