RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 46: Comienza la guerra
ELIZABETH REED
—Elizabeth… Qué susto nos diste a todos —dijo Estela detrás de mí, interrumpiendo mi momento de calma en el jardín—. Ya le indiqué a Mauro que no se aparte de tu puerta por las noches.
—¿Por qué me cuidas tanto dentro de tu propia casa? ¿A dónde podría ir? ¿Cómo podría escapar? —pregunté tranquilamente sin demostrar mi molestia.
—Lo que me preocupa ahora no es que escapes —contestó entre dientes—. Tendrás una presentación en una de las salas de conciertos del auditorio de la ciu