RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 47: Cantando con un grillete en el tobillo
ELIZABETH REED
—Sé que la señora Estela solo intenta usarte —dijo Mauro con tristeza—. He querido mantenerme al margen e ignorar lo que pasa, pero… si… tú me dijeras que…
—No lo digas —pedí con tristeza. No dejaba de verlo como un posible daño colateral. Él no tenía por qué ser parte de este juego.
—Mi deber es protegerte… Solo dime lo que ocurre, pídeme que te proteja de ella y lo haré. Solo dilo…
—No hay nada de lo que tengas que protegerme —contesté con una sonrisa insípida—. Perdóname si t