RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 45: Un abogado con una lengua muy hábil
FINN LYNCH
Le saqué el camisón con desesperación antes de que mis manos cubrieran sus suaves pechos. Su cuerpo retorciéndose debajo del mío solo me incitaba a dar rienda suelta a mi perversión. Quería escucharla suplicar, quería que mojara mis sábanas. Quería recordarle quien era su dueño, de la misma manera que yo le pertenecía.
Mordí sus suaves muslos antes de que mi boca se apoderara de su intimidad. Un gemido ahogado y ese movimiento cadencioso de sus caderas me enloqueció. Mi corazón se