RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 37: Duele amarte
ELIZABETH REED
—No eras un fantasma… —dije en un susurro, caminando por el despacho de mi abuelo, viendo esa propaganda de bienes raíces sobre su escritorio. Mi oportunidad para salir de esta mansión y alejarme de Estela—. Estabas en ese club, escuchaste mi canción.
—Beth… —Finn intentó acercarse y detener mi andar, pero no permití que me pusiera ni un solo dedo encima.
—Nathan me secuestró…
—Lo sé —contestó apoyando ambos puños en el escritorio.
—Estela me compró…
—También lo sé. —Levantó su