RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 36: Un momento a solas
ELIZABETH REED
Cuando apenas mi trasero iba a tocar el asiento, Finn y Estela entraron al comedor. No me imagino la cara que puse, pues mi abuelo se apresuró a explicarme.
—La fiesta de anoche terminó demasiado tarde y nuestro nuevo abogado de la familia tuvo que quedarse a dormir. —Aunque su voz sonaba dulce, cada palabra se clavó en mi corazón y de inmediato me puse a pensar: ¿En qué habitación pasó la noche? ¿Tenía que preguntarlo? ¡Era obvio!
Me levanté de inmediato. —Creo que no tengo hamb