35. Confundído.
Leonardo
Aparentemente Zaira ya sabe que tengo un hermano. ¿Cómo lo supo?, no lo sé; lo único cierto es que aún no sabe quién era él y es lo mejor o mis planes se arruinaría. Algo me dice que fue Griselda quien habló, quizás sin querer. No importa.
Lo importante ahora es que no puedo permitir que ella descubra nada. Tengo que actuar y comportarme con cuidado. Sé que no actué bien antes; incluso le dejé un moretón en el brazo, y eso fue injusto, aunque sentía rencor hacia ella. No debi maltratarla, me desconozo, ya que jamas he sido de esa manera con una mujer.
En estos momentos estamos en consulta con la ginecóloga. Ella revisará la fecha probable de parto y con eso podré confirmar si coincide con la fecha en que estuve con Zaira. Si no es mi hijo, igual se lo quitaré y lo llevaré a un orfanato.
Dejo mis pensamientos a un lado cuando escucho el sonido de la máquina que sostiene la doctora mientras la revisa y veo una imagen proyectarse en la pantalla.
—Muy bien, aquí podemos observa