32. Moría por verla.
Leonardo
La semana había pasado tan rápido. Niurka había hecho un buen trabajo al traerme a su galería en Singapur. Conocí a muchas personas y a varios asiáticos a quienes les interesaron cada una de mis pinturas y el trabajo que hacía; incluso vieron mis bocetos de esculturas, por lo que me contrataron para realizar una escultura del antiguo palacio donde vivió uno de los monarcas de hace muchos años. Con todo eso logré más colaboraciones y éxito, y estaba muy agradecido con Niurka. Ya solo no