31. ¡Picadura de Víbora!

Una semana después

Zaira

Griselda y yo caminábamos por el campo. Mi mamá venía detrás de nosotras con mi sobrino. De repente vi un camión entrando por una calle adoquinada, junto a un gran portón. La curiosidad me picó y con la curiosidad a flor de piel.

—¿Y esa calle de ahí? —pregunté intentando sonar casual.

—Ah, esa lleva hacia Santa Aurelia Creek —una comunidad cercana a Collin County.

Que nombres tan raros.

—¿Será peligroso ir por ahí? Tal vez para hacer compras o caminar para conocer —pregunté mirando directamente hacía donde había varios camiones aparcados.

—Que yo sepa, no es peligroso… pero no es un lugar tranquilo. Hay muchos guardias. Por ahí están los Sembradores, los jefes de seguridad y algunos hombres que hacen compras para traer la comida de los ganados y de los trabajadores. Pero no le digas nada a mi hermano. No le gusta que hable de cosas que no me incumben... Leonardo es muy delicado y siempre me dice que cierre la boca antes de comentar algo relacionado con el ra
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP