RONAN
Han pasado seis meses.
Seis malditos meses en esta tumba de roca, encadenado como un animal.
La plata arde. Incluso cuando no me muevo, me quema la piel. Siento cómo ha comido mi carne hasta fusionarse con mis huesos. Las muñecas, los tobillos y el cuello: cada punto de contacto es una herida abierta, sangrante, constante. A veces me despierto gritando sin haber dormido. A veces olvido que soy lobo.
Pero no olvido quién soy.
Yo soy Ronan.
Último heredero del linaje puro del fuego. Alfa