ASTRID
—Tenemos que ser más hábiles. —hablé
Me encontraba frente al gran mapa del reino del viento, rodeada por mis betas más leales. Señalaba con firmeza las zonas más vulnerables de la frontera norte, donde temía que Naia intentara penetrar.
—Quiero a los vigías aquí, aquí y aquí —dije marcando tres puntos estratégicos—. Patrullas dobles. Cualquier movimiento extraño debe reportarse inmediatamente.
Uno de los betas asintió.
—¿Y en la zona del acantilado? —preguntó otro—. No hay suficiente c