HAKON
— No me iré sin mi mujer – le gruñí desesperado y rabioso.
Mi lobo y el suyo enfrentándose, es fuerte, muy fuerte y es la primera vez que no tengo la confianza de salir ganando, pero no la dejaré, nadie me separará de mi hembra.
— Estoy de acuerdo en que tienen que hablar, pero ahora mismo no es el momento. Esta no es su manada – me enseñó los colmillos y sus ojos me miraban peligrosos.
— Este es mi reino y aunque no lo quiera aceptar, yo soy su Rey y le ordeno que salga de mi castillo ah