NARRADORA
La luna se ocultaba en cielo, pero ella igual lo identificó…
¡Era el Alfa que se suponía estaba muerto! ¡El tal Theodor!
Vincent la empujó por reflejo y ya iba a esquivar con rapidez, sin embargo, era demasiado tarde para escapar de las garras de muerte.
¡PUFF!
Una bocanada de sangre salió a presión de entre sus labios y en su espalda, un dolor lacerante y horrible lo invadía.
Sintió como las afiladas garras de Theodor se clavaban, desgarrando entre sus músculos y carne, perforando