NARRADORA
¡Pft!
— ¡Sacerdotisa! – Anastasia, que estaba asistiéndola, se asustó al ver cómo escupió sangre por la boca.
Raven también se llevó la mano a su vientre, con una sensación punzante, rara y dolorosa.
— Rápi… do Anastasia, no pode… mos perder tiem…po… — Anastasia la apoyó por la espalda, limpiando los restos de sangre de su boca.
Tenía los ojos nublados y todo el cuerpo sudando a raudales del esfuerzo.
— ¡¿Qué puedo hacer?! ¿Qué sucede? ¿Su lobo la atacó?, ¡¿cómo pudo ponerse así?! – l