RAVEN
Supe el momento exacto en el que Cedrick entró a la habitación y en mi vida, nada me había dado tanto miedo como este momento.
Estaba en nuestra cama con Marco de baboso encima de mí, mi ropa media abierta y mis manos en su espalda, ¡pero no abrazándolo, sino lista para quemarlo porque no me podía zafar de otra manera!
Sin embargo, sé muy bien que esto parecía un engaño en toda regla.
Aquí correría hoy la sangre.
A veces me pregunto cómo fue tan estúpido para venirse a meter en la gua