RAVEN
— A penas respira, pero sigue vivo, hay que llevarlo con urgencia a la enfermería, si no morirá – cuando el sirviente dio su veredicto, creo que se escuchó un suspiro general de los miembros de nuestra manada.
Todos menos Eamon, que gruñó y seguía mirando al moribundo lobo, estoy segura de que si le daban una oportunidad, iría a rematarlo.
No quiero que Marco viva, por supuesto que deseo ser libre, pero yo no soy el centro del mundo, aquí hay cosas en juego mucho más grandes e importantes