RAVEN
— No sé si dejarte salir así, con esas feromonas tan alborotadas, otras lobas te pueden querer seducir – le digo frunciendo el ceño y muy en serio.
— ¿Bromeas? Con el olor a loba en celo que llevo en toda la cara, capaz y que algún macho me salte encima, ¿quieres probar? – se tira sobre mí a intentarme besar y lo esquivo riendo.
Sabe que no me agrada mucho estarme probando a mí misma.
— Me voy ahora sí, no demoro, espérame así, nada de ropa, que vengo directo a hacerte el amor toda la noc