Raven
De repente, un toque húmedo cayó en una de mis manos y una cavidad caliente rodeó mis dedos, que el Alfa comenzó a chupar eróticamente.
Sentía cómo mis manos temblaban, yo no tenía nada de experiencia en seducción, él notaría mi temblor.
Me atreví a subir la cabeza y entonces me encontré con sus hermosos e intensos ojos azules, devorándome y haciéndome promesas calientes y excitantes.
Subió mi antebrazo y lo pegó a su rostro, sacó la lengua para lamer cada rasguño y cada herida con paci