El día se había desarrollado en una extraña calma. Por sugerencia de Ionela ese día no fue al bufete. Necesitaba reponerse de lo sucedido con Christian, y pensar bien qué iba a hacer a partir de ese momento. Entendió que Christian no se quedaría tranquilo, pese a que ella lo vio en el acto, le envió la señal de que como fuera su intención era tenerla cerca.
—¿Y si de verdad me ama y solo tuvo una debilidad de momento? —preguntó a sí misma en un susurro mientras removía la miel en su té.
Pese a