Minutos después Paul y Enzo entraron al bar. Se sentaron en la barra y pidieron un par de tragos. El bartender los atendió con prontitud. De forma curiosa conocía a ambos hombres sin saber que eran hermanos. Mas, ver a un policía al lado de un mafioso, no era nada alentador.
—Creo que lo de Claudia y yo, está llegando a su fin. —escupió sin más—. Fue capaz de creer que yo tuve que ver con la muerte de su ex.
Enzo lo miro sorprendido.
—Es eso lo que realmente te tiene así. —cuestionó su herm