🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕
El silencio en el salón comunal era denso, casi sólido, como si cada palabra no dicha pesara sobre los hombros de todos los presentes. Darkan, el Alfa del clan Varkal, se encontraba en el centro, su figura poderosa delineada por la tenue luz de las antorchas. Sus ojos, fríos como el hielo, repasaban uno por uno los rostros que lo rodeaban. Nadie se atrevía a hablar, ni siquiera a moverse.
A su lado, avanzó una figura esbelta y envuelta en un manto osc