⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐🌙⭐⭐⭐⭐⭐⭐🌙⭐⭐⭐⭐⭐
Desperté con la boca seca y la cabeza palpitando como un tambor. Me incorporé despacio, parpadeando.
—¿Otra vez inconsciente? ¿Voy a tener que ponerte una placa con tu nombre por si te vuelves a desmayar en público? —dijo Milla, cruzada de brazos, con una ceja alzada y ese tono burlón que usaba para no mostrar preocupación.
Gruñí en respuesta.
—¿Qué pasó?
—Bueno… —se encogió de hombros con fingida inocencia—. Digamos que Sylha voló más alto que su ego.
La miré sin entende