Todo mi mundo había cambiado desde que ella se fue. La busqué con la desesperación, tenia la esperanza de encontrarla con vida, pero solo era un sueño. Yo mismo había visto su cuerpo inerte, frío, sin vida. Cada vez que ese recuerdo cruzaba mi mente, sentía cómo mi corazón se desgarraba en mil pedazos. Gabriele y yo, definitivamente habíamos terminado nuestra relación. Nunca lo perdonaría por lo que me había hecho, y ahora, yo era su piedra en el camino.
Me había involucrado de lleno en joderle