La gota de agua cayó del techo de la cueva.
La vi desprenderse de la estalactita.
Vi cómo la gravedad la reclamaba, estirando su forma esférica hasta convertirla en una lágrima perfecta.
Vi la luz de las antorchas reflejada en su superficie, un universo invertido de fuego y roca.
Podía contar las motas de polvo que flotaban a su alrededor. Podía escuchar el zumbido del aire desplazándose para darle paso.
Todo era lento. Atrozmente lento.
Mi mano se movió para atraparla. Mis dedos rozaron la sup