—Yo.
Marina da un paso adelante.
Su voz es pequeña pero firme. Siete años con determinación de adulto.
—Yo la mantengo con vida. Yo la traigo de regreso.
Elena flota hacia su gemela. Su forma espectral parpadea con cada palabra.
—Marina, si algo sale mal...
—No saldrá mal.
Marina extiende su mano hacia la proyección de su hermana. Sus dedos no pueden tocarse. Uno es carne, el otro es luz.
Pero el vínculo entre ellas vibra visible en el aire.
Un hilo plateado que solo yo puedo ver con mi Visión