Gaspar esperaba.
No con impaciencia. Con la quietud específica de quien ha aprendido que la información llega cuando llega y que ponerse en su camino solo retrasa el proceso. Sus ojos de pizarra se movieron de Lucía a Dante y de vuelta a Lucía con la velocidad calculada de alguien que registra todo y descarta lo que no sirve.
—Las vetas —dijo, señalando los ojos de Dante con una inclinación de cabeza—. ¿Qué son?
—El Arquitecto activó su linaje durante el ataque en Arcadia. —Lucía no perdió tiem