Ariana
El silencio tiene un sonido. Uno lento, denso, que se cuela por las rendijas de una casa que alguna vez fue refugio y ahora se siente como una caja de cristal. El sonido de un reloj que no se detiene, del viento que empuja sin permiso las cortinas blancas, del suspiro contenido en medio de la madrugada.
La paz es hermosa, me dijeron. Pero nadie me preparó para la paz después del caos. Nadie me explicó que, a veces, cuando el campo de batalla desaparece, lo que queda es el eco de los grit