Me siento avergonzado y nervioso, lo que me preocupa es que eso no es típico de mí. Papá siempre ha mencionado que de mis hermanos yo soy el más rudo y despiadado.
Bien dicen que cuando un hombre se enamora de la indicada, se vuelve loco.
Cuando le tocó el turno de presentarse a la señorita, me puse atento a escuchar su nombre.
Finalmente sé su nombre, es muy bonito: Aleyda. Mi corazón late como loco al escuchar su voz. Toda ella es preciosa y… me está poniendo todo mi mundo de cabeza.
Ya lo