Los esposos bajaron. Allí los estaba esperando el oficial que estaba a cargo del caso del señor Gallardo. Andaba en busca de Valentina, puesto que, el mismo arrestado había declarado que ella se adueñó de una fuerte cantidad de dinero en el último año que sirvió como su asistente. Como compensación a esos daños, él había querido tomar venganza adueñándose de los niños que crecieron bajo su cuidado.
—Acaso le van a creer a un hombre que raptó a mis hijos, intentó secuestrarme a mí y me amenazó c