Eliam se dio prisa para llegar pronto a la casa de su amada y su hijo. El pequeño Dennis aún no estaba enterado de la visita que estaba a punto de hacer acto de presencia, su felicidad fue muy grande desde el momento en que lo vio entrar.
Corrió hasta él y lo abrazó, llenó de felicidad y su padre lo tomó en brazos, rebosando de orgullo por la réplica suya que su amada le ha dado.
―Mi hijo se parece mucho a mí, incluso me he dado cuenta de que hasta mi carácter heredó. ―Le susurró al oído a la c