El niño se separó un poco de su madre porque se ha molestado. Se le ha metido en la cabeza que quiere un hermano y no está acostumbrado a que lo pide le sea negado. Anastasia aprovechó la oportunidad de que estaban solo ellos, se acercó al hombre que yace acostado en la camilla.
―Sé que es un poco idiota lo que te voy a pedir, imbécil. Pero, por favor levántate de esa cama, mi hijo te extraña mucho y me duele verlo así.
Sé que no somos los mismos de antes y jamás lo seremos, pero por favor, des