La conversación entre los cuñados continuó.
—Eliam está muy mal y no sabemos si un día se va a recuperar, más por eso debemos de tener asegurado el futuro de mi sobrino. Es por su bien. Cuñada, por una vez en tu vida, no pienses en lo que te hizo tu esposo, deja a un lado el odio que sientes por él—. Le aconseja. —Enfócate en el futuro de tu hijo, es posible que su padre… fallezca, ¿qué va a ser de él si en unos meses o años tú también te vas de este mundo, ah?
Dímelo, el niño no tendrá a ningú