Capítulo 99. La fiera enjaulada
Trina
Cuando me atraparon, sabía que no podía hacer nada, no en ese momento. Tendría que esperar que estuviera en situación de ventaja para poder enfrentarme a ellos.
Así que sin poner resistencia caminé con ellos, me subieron a un jeep y enseguida arrancaron, condujeron por un lugar desconocido. El trayecto fue largo y silencioso, solo interrumpido por el crujir de las llantas sobre el camino de tierra.
Sentía la mirada penetrante de mis captores, pero me negué a mostrar miedo. En mi interior