Capítulo 56. La puja.
Dominic
La sala estaba llena de murmullos, de miradas codiciosas y de sonrisas que ocultaban intenciones oscuras. Yo estaba en el centro de todo, con el peso de la decisión más importante de mi vida sobre mis hombros. Trina estaba allí, en el escenario, con ese vestido rojo que la hacía parecer una diosa caída. Su mirada era un desafío, una mezcla de furia y desesperación que me atravesaba como un cuchillo.
Hablé con el presentador, mi voz firme y autoritaria.
—Antes de que empiece la subas