Capítulo 31. Jugando con fuego.
Irina
El plan era simple. Seducirlo. Enredarlo en mis redes. Mantener a Izan tan atrapado en mi piel que se olvidara de todo lo demás.
Dominic se llevaba a Trina, y yo tenía que garantizar que él no lo siguiera, que no husmeara, que no empezara a hacer preguntas incómodas hasta que fuera demasiado tarde para intervenir y él ya hubiese acabado con ella y luego de eso nos casaríamos. Había sido la promesa de los King.
Pero algo había salido mal.
O peor aún. Algo había salido demasiado bien.
La pi