Cap. 53. Sin rodeos.
POV Aris.
Maite… Maite… ¿a qué demonios está jugando conmigo? Me calentó para luego dejarme así, con esta frustración hirviendo en mi sangre.
No solo me dolían el hombro y el abdomen, ahora también me duelen los malditos genitales.
Me reí entre dientes mientras caminaba hacia mi habitación, todavía con el eco de su voz en mi cabeza.
—Mi aliada —repetí con burla, abriendo la puerta.
—Comparte el chiste, así me río contigo —la voz grave de Nikos me hizo detenerme en seco.
Mi mano se tensó en el