Cap. 37. Odio que me guste.
POV. Maite.
Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente. Un calor traicionero se esparció por mi piel, y durante un segundo, uno estúpido y débil segundo, me quedé quieta. Solo sentí.
Sentí la calidez de su piel, la firmeza de sus brazos, rodeándome con la facilidad de quien no teme que lo rechacen.
Pero luego… la furia explotó en mi interior.
Me giré bruscamente, liberándome de su agarre y empujándolo con ambas manos en el pecho.
—¡Sal de aquí, tarado! —espeté en un susurro furioso, cuidando de no