CAPÍTULO 79— La Luna de Sangre
— Hueles a muerte —dijo Tao. Su voz no era un reproche, sino una observación fáctica, cargada de una extraña ternura.
— Él mató a Lucy —respondió Kerana, deteniéndose a pocos metros. Su voz sonaba lejana— No fue justicia, Tao. Fue… necesidad. Lo despedacé porque el mundo ya no tiene espacio para ambos.
Tao se acercó a ella. Sus dedos rozaron la mejilla de Kerana, limpiando una mancha de hollín que ella había pasado por alto.
— Has aceptado tu corona, Kerana. La sa