CAPÍTULO 78— El despertar de la Guerrera Shade
— Kerana... —susurró Lucy. Una burbuja de sangre oscura estalló en sus labios. Sus ojos, antes nublados por la envidia, recobraron por un instante una lucidez aterradora— Perdóname... yo... yo creí que él...
— No hables, Lucy —dijo Kerana, apretando la herida con manos temblorosas. El calor de la sangre humana era un contraste violento con el frío de la noche— Guarda tus fuerzas. Tao vendrá, los sanadores vendrán...
Lucy soltó una risa seca que se