CAPÍTULO 35 – Hacia el control
Kerana llevaba días sumergida en un silencio profundo, uno que no pertenecía a la calma sino al miedo. La pequeña cabaña se había vuelto su refugio y, al mismo tiempo, su prisión. Desde la ventana apenas dejaba entrar la luz, como si temiera que incluso el sol pudiera despertar algo en su interior. No había comido bien, no había dormido suficiente y evitaba cualquier pensamiento que la conectara con la comunidad. Cada vez que cerraba los ojos, revivía el momento e