CAPÍTULO 15 — Promesas que no se hicieron
Los tres días de aislamiento terminaron más rápido de lo que Tao imaginó. No había encontrado paz en las montañas ni claridad en la soledad. Sus pensamientos siempre volvían a ella. A la desconocida. A Kerana.
Su padre creía que mantenerlo lejos serviría para que la obsesión se desvaneciera. Pero fue al revés.
Tao regresó a la comunidad con pasos decididos, aunque su mirada revelaba la batalla interna que lo acompañaba. Quería ver a Kerana. Asegurarse